Aguilar de Codés es una villa pequeña en tamaño, pero grande en historia y paisaje. Situada sobre una meseta a los pies de la Sierra de Codés, a más de 700 metros de altura, domina visualmente el valle y conserva el carácter de los pueblos nacidos para proteger caminos, fronteras y territorio.
Fue vía secundaria del Camino de Santiago y su trazado urbano mantiene la huella del pasado medieval. En la actualidad se reconocen tramos de muralla del siglo XIII, calles alineadas sobre el antiguo recinto defensivo y numerosas casas blasonadas que hablan de su relevancia histórica. Pasear por Aguilar es recorrer un conjunto urbano de piedra, sobrio y bien conservado.
El patrimonio religioso completa esta lectura histórica. Destacan la iglesia gótica de la Invención de la Santa Cruz, corazón del pueblo; y la ermita de San Bartolomé, una de las joyas románicas de la zona, situada a las afueras, junto a la carretera. A estas se suman pequeñas ermitas y restos de antiguos despoblados que ayudan a comprender la evolución del territorio.
El entorno natural es otro de sus grandes atractivos. Desde el propio casco urbano se disfrutan vistas privilegiadas hacia la Sierra de Codés y el monte Ioar, la cumbre más alta de Tierra Estella. Es un sitio ideal para quienes buscan tranquilidad, paisajes abiertos, rutas de senderismo y una experiencia de Navarra rural auténtica, ligada al Camino, la historia y la vida pausada de los pueblos de montaña.