¿Qué la hace imprescindible?
Arquitectura civil nobiliaria
El antiguo palacio constituye uno de los principales exponentes de la arquitectura señorial en el ámbito rural navarro. Este respondía a funciones residenciales vinculadas al linaje nobiliario con influencia territorial en el valle.
Fachada original del siglo XVI
Del conjunto palaciego se conserva una pequeña fachada datada en el siglo XVI. Este frente constituye el vestigio más antiguo del antiguo palacio y permite reconocer las primeras fases constructivas del edificio señorial.
Elementos heráldicos y acceso monumental
Sobre uno de sus vanos puede observarse un escudo esculpido con cruz patriarcal y otras dos cruces, testimonio de la identidad y rango del linaje que habitó el edificio.
Cuándo visitar
El palacio puede visitarse durante todo el año desde el exterior. Se recomienda hacerlo con luz diurna para apreciar los elementos constructivos conservados, como el torreón, la fachada y los detalles heráldicos.
Ideal para
Cómo llegar
El acceso es sencillo desde cualquier punto del núcleo urbano de Irurre y los restos del palacio son fácilmente localizables cercanos a la iglesia.
El acceso es posible a través de las carreteras locales que conectan Irurre con el resto de localidades del valle de Guesálaz.
Se puede llegar hasta el propio núcleo urbano por carretera local, donde existen espacios habilitados para el aparcamiento.
Irurre cuenta con conexiones de transporte interurbano. Desde la parada más cercana, el acceso al palacio se realiza a pie.
Más información
El torreón, fechado a comienzos del siglo XVII, presenta pequeñas ventanas adinteladas, algunas en forma de saetera, sobre las que se disponen elementos como matacanes decorados mediante motivos geométricos. En su ventana principal se conserva una reja original y, sobre esta, un escudo con cruz patriarcal acompañado de otras dos cruces que refuerzan la dimensión simbólica del inmueble.
A sus pies se alza una pequeña fachada del siglo XVI con portalón ojival y ventana superior de arco rebajado. Junto a esta, otra construcción posterior de dos alturas muestra vanos rectos, algunos de estos con rejería de época, culminando en un alero de madera sobre ménsulas. En el cuerpo inferior se abre una portada de ingreso centrada, adovelada y de medio punto; en el superior se suceden las ventanas adinteladas. Complementan la decoración de las fachadas varios escudos decorativos, generalmente del siglo XVIII.